Dajla, Campamentos de refugiados saharauis, 19 de febrero de 2026
En este 50 aniversario de los bombardeos del campamento civil de Um Dreiga, la Asociación de Familias de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA) rinde un homenaje solemne y conmovedor a todas las víctimas de estos bárbaros ataques perpetrados por la aviación marroquí con la autorización de España, potencia administradora del Sáhara Occidental.
Del 19 al 21 de febrero de 1976, miles de civiles saharauis – principalmente mujeres, niños y ancianos – se habían refugiado en Um Dreiga para huir de la invasión y los bombardeos. Estos inocentes fueron objeto de ataques aéreos deliberados e indiscriminados. Los testimonios de los supervivientes, recopilados en el informe «Los otros vuelos de la muerte» [1], describen un horror absoluto: uso de bombas incendiarias de napalm y fósforo blanco, cuerpos carbonizados, destrucción selectiva del dispensario y del pozo de agua. En pocos instantes, familias enteras fueron aniquiladas, dejando cientos de muertos y heridos de por vida.

[1] Ver enlace del resumen del informe:

https://multimedia.hegoa.ehu.eus/es/videos/71-presentacion-del-libro-los-otros-vuelos-muerte
Un hecho histórico ineludible debe ser subrayado con vigor: estas atrocidades ocurrieron mientras España administraba aún oficialmente el Sáhara Occidental. Según el derecho internacional, España seguía siendo la Potencia Administradora hasta su retirada el 26 de febrero de 1976, encargada de proteger a la población saharaui. España sigue siendo la potencia administradora de iure según el derecho internacional vigente y la propia jurisprudencia de la Justicia española. España se convirtió en cómplice de estos crímenes al:
- Incumplir su deber de protección de los civiles frente a la invasión y los bombardeos, de conformidad con el artículo 73 de la Carta de la ONU;
- Facilitar la ofensiva marroquí mediante una retirada precipitada de su administración y sus fuerzas, sin garantizar la seguridad de las poblaciones;
- Guardar silencio sobre los informes de bombardeos masivos contra campamentos de refugiados, a pesar de su presencia sobre el terreno y sus capacidades de inteligencia;
- No abrir ninguna investigación y negarse a exigir responsabilidades a Marruecos, en el momento de los hechos como después de su retirada ilegal.
Como afirma Ahmed Ahmed Salem, superviviente de Um Dreiga citado en el informe «Los otros vuelos de la muerte«: «Todo el mundo lo sabe, para mí está muy claro: España también es responsable de esta gran injusticia.«
Estos bombardeos se inscriben en el marco más amplio del genocidio saharaui, tal como fue reconocido por la justicia española. El 9 de abril de 2015, en el marco de la querella presentada por AFAPREDESA, la Asociación de Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (AVISO), la Asociación de Derechos Humanos del Sáhara Occidental (ASADEDH), y otras organizaciones, representadas por el abogado Manuel Ollé, el Juez Central de Instrucción nº 5 de la Audiencia Nacional española, Pablo Ruz, dictó un auto histórico. En él se reconoce que las actuaciones de las fuerzas marroquíes contra el pueblo saharaui, incluidos los bombardeos a la población civil de 1976, forman parte de una empresa criminal sistemática característica de un genocidio.
La resolución del juez Ruz estableció que los crímenes perpetrados contra los saharauis – bombardeos aéreos de civiles, uso de armas prohibidas, desapariciones forzadas, violencias sexuales, expulsión y desplazamiento forzado – constituyen graves violaciones del derecho internacional humanitario que, por su carácter masivo y sistemático, dirigidas a destruir al grupo nacional saharaui, son constitutivas de crímenes de genocidio.
Este reconocimiento judicial confirma lo que los supervivientes de Um Dreiga no han dejado de denunciar durante cincuenta años: las bombas que cayeron sobre sus jaimas, sobre el dispensario, sobre los puntos de agua, formaban parte de un plan deliberado de erradicación del pueblo saharaui de su territorio.
Cincuenta años después, las heridas siguen abiertas y sangrantes. No se limitan a las secuelas físicas y psicológicas de los supervivientes, sino que impregnan la identidad colectiva del pueblo saharaui. La propia configuración de nuestros campamentos de refugiados, con la wilaya de Dajla aislada, es testimonio del miedo persistente a los sobrevuelos.
AFAPREDESA insiste: estos bombardeos constituyen crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y forman parte de un crimen de genocidio, comprometiendo la responsabilidad de Marruecos y la de España por sus fallos legales y morales.
Cincuenta años de impunidad son cincuenta años de negación inaceptable. En esta ocasión conmemorativa, AFAPREDESA exige:
- El reconocimiento oficial por parte de Marruecos de su responsabilidad en estas masacres;
- El reconocimiento oficial por parte de España de su complicidad y de sus fallos como Potencia Administradora;
- Disculpas públicas sinceras de Marruecos y España, proporcionadas al sufrimiento padecido;
- La creación de una comisión internacional de investigación bajo los auspicios de las Naciones Unidas, para esclarecer los hechos, identificar a todas las víctimas y consultar los archivos españoles y marroquíes sobre estos ataques;
- Reparaciones integrales para los supervivientes y las familias de los desaparecidos, incluyendo justicia, verdad y rehabilitación;
- El fin de la impunidad y el procesamiento judicial de los responsables, dondequiera que se encuentren;
- La implementación efectiva de las conclusiones de la justicia española de 2015, que reconoció el carácter genocida de estos crímenes.
Nunca olvidaremos. El pueblo saharaui merece justicia y verdad. La memoria de Um Dreiga fortalece la lucha del pueblo saharaui por la Verdad, la Justucia, la autodeterminación y la recuperación de su soberanía sobre todos los territorios ocupados de Saguia el-Hamra y Río de Oro.